Requisitos legales para exportar con envases biodegradables

El uso de envases biodegradables es una tendencia en alza en el ámbito de la sostenibilidad y el compromiso ambiental. Cada vez más empresas apuestan por estos materiales para mejorar su huella ecológica, adaptarse a las normativas medioambientales y alinearse con las expectativas del consumidor actual. Sin embargo, cuando se trata de exportar productos con envases biodegradables, surgen dudas sobre los requisitos legales, las certificaciones necesarias y las diferencias normativas entre países.

Exportar con embalajes biodegradables no es solo una cuestión de diseño o innovación, sino también de cumplimiento normativo internacional. En este artículo analizamos los aspectos legales más relevantes que deben tener en cuenta las empresas que operan en mercados exteriores utilizando envases sostenibles.

¿Qué se considera un envase biodegradable?

Un envase biodegradable es aquel que puede descomponerse de forma natural por la acción de microorganismos (bacterias, hongos, algas), sin dejar residuos tóxicos y en un tiempo razonable según las condiciones del entorno. Es importante diferenciar entre biodegradable y compostable, ya que no todos los materiales biodegradables son adecuados para el compostaje industrial o doméstico.

Principales tipos de envases biodegradables

  • Bioplásticos como PLA, PHA o almidón de maíz
  • Papeles y cartones tratados sin cloro ni plastificados con materiales no compostables
  • Laminados compostables certificados
  • Films derivados de residuos vegetales (celulosa, caña de azúcar, etc.)

El carácter biodegradable de un material no garantiza su aceptación en todos los mercados, por lo que es fundamental contar con certificaciones reconocidas internacionalmente.

Normativas europeas sobre envases biodegradables

En la Unión Europea, la sostenibilidad de los envases está regulada por un marco legal que persigue fomentar el reciclaje, la reutilización y la reducción de residuos. Sin embargo, no existe una normativa única y específica para envases biodegradables, sino que estos están incluidos dentro de otras directivas más amplias.

Reglamento europeo de envases y residuos de envases (PPWR)

Este reglamento, actualmente en revisión, establece que todos los envases comercializados en la UE deberán ser reciclables o reutilizables para 2030. Solo en casos muy específicos se permite el uso de envases compostables, por ejemplo:

  • Bolsas de frutas y verduras
  • Cápsulas de café de un solo uso
  • Etiquetas adhesivas en frutas y hortalizas

Los envases biodegradables que no sean compostables según normas específicas no se consideran aptos si no pueden integrarse adecuadamente en los sistemas de tratamiento de residuos.

Certificaciones exigidas en la UE

Para exportar con envases biodegradables dentro del espacio europeo, es recomendable que el material esté certificado según estándares reconocidos, como:

  • EN 13432: para envases compostables en condiciones industriales
  • OK Compost (TÜV Austria): garantiza la compostabilidad en plantas industriales o en compost doméstico
  • Seedling (European Bioplastics): distintivo que facilita la identificación de productos compostables certificados

La certificación no es obligatoria por ley, pero en la práctica es exigida por muchos distribuidores, minoristas y autoridades aduaneras para garantizar la veracidad de las propiedades del material.

Requisitos legales en exportación fuera de la UE

Exportar a terceros países con embalajes biodegradables implica conocer las normativas específicas de cada destino. Aunque los principios son similares, los estándares de biodegradabilidad y compostabilidad pueden variar.

Estados Unidos

En EE. UU., la biodegradabilidad y compostabilidad de los envases está regulada por agencias como la FTC (Federal Trade Commission) y la USDA. Algunas consideraciones clave son:

  • ASTM D6400 y ASTM D6868: normas técnicas para materiales compostables
  • Certificación BPI (Biodegradable Products Institute): muy valorada en el mercado norteamericano
  • No se permite etiquetar un producto como biodegradable sin respaldo técnico y estudios validados

Además, ciertos estados como California o Nueva York tienen legislaciones más estrictas sobre el etiquetado ambiental, por lo que es imprescindible adaptar el producto a cada jurisdicción.

América Latina

Los países latinoamericanos avanzan en sostenibilidad, pero con marcos normativos desiguales. En general, es recomendable:

  • Validar las propiedades biodegradables con normas locales o internacionales
  • Verificar si existen impuestos o beneficios fiscales para envases compostables
  • Contar con socios logísticos que gestionen correctamente el tratamiento del residuo

Chile, Colombia y Brasil son algunos de los países con regulaciones emergentes sobre envases plásticos y sostenibilidad.

Asia y Oceanía

El mercado asiático es diverso. Japón y Corea del Sur tienen normativas estrictas y consumidores exigentes, mientras que países como India, Malasia o Vietnam están en pleno desarrollo de marcos regulatorios.

Australia, por su parte, exige cumplimiento con la norma AS 4736, equivalente a EN 13432 para compostabilidad industrial, y promueve el uso de certificados reconocidos como ABA o TÜV.

Etiquetado y declaración ambiental

Uno de los aspectos clave en la exportación con envases biodegradables es la información ambiental que se muestra en el etiquetado del producto o en el envase secundario.

Buenas prácticas de etiquetado

  • No utilizar términos como “eco”, “verde” o “amigable con el medio ambiente” sin fundamento técnico
  • Incluir símbolos oficiales de certificación (EN 13432, OK Compost, etc.)
  • Informar sobre las condiciones en las que el material se descompone: compostaje industrial, doméstico o biodegradabilidad en suelo o agua
  • Adaptar el idioma y simbología al mercado de destino

El etiquetado incorrecto o engañoso puede acarrear sanciones legales y afectar a la reputación de la marca.

Recomendaciones para exportar con éxito

  • Verifica la normativa del país de destino antes de elegir el tipo de envase
  • Elige materiales certificados por organismos reconocidos a nivel internacional
  • Colabora con proveedores que ofrezcan garantías técnicas y documentación completa
  • Asegúrate de que tu embalaje pueda integrarse en el sistema de gestión de residuos del país al que exportas
  • Mantén actualizado un registro documental que justifique el cumplimiento normativo y facilite el paso por aduanas

El papel de Foilsan en este proceso

En Foilsan ayudamos a las empresas a seleccionar el embalaje biodegradable adecuado para sus exportaciones. Contamos con una gama de laminados compostables y biodegradables certificados bajo las normativas más exigentes (EN 13432, OK Compost, ASTM D6400), compatibles con sectores como alimentación, cosmética, retail o comercio electrónico.

Además, ofrecemos asesoramiento técnico y normativo para que nuestros clientes puedan operar con seguridad en cualquier mercado, cumpliendo con los requisitos legales y superando las expectativas de sostenibilidad de sus clientes internacionales.

Exportar con envases biodegradables es una apuesta por la innovación responsable, pero también un reto legal y técnico que requiere información precisa y planificación. Las normativas varían según el país, y el cumplimiento depende de contar con materiales certificados, etiquetado adecuado y una estrategia alineada con la economía circular.

En un mundo cada vez más regulado y consciente del impacto ambiental, el embalaje sostenible deja de ser una opción estética para convertirse en un elemento estratégico clave. En Foilsan, estamos listos para acompañarte en ese camino.

 
Ir al contenido